El caso es que andaba yo por aquí con mis sensaciones y pensamientos, divagando, imaginando una vez más. Comenzaré confesando que soy una gran amante de la lengua, de los idiomas, de las distintas formas de expresarse verbalmente, de la palabra, de la etimología. Por eso, hace unos días, al toparme con un artículo que tuve que leer (para mi sorpresa, plácidamente) para llevar a cabo un proyecto de mi carrera, reviví esa sensación de la que quiero hablar. Y es que muchas veces, desde hace ya años, he tenido la impresión de que no es justo vivir en un solo idioma. Es un vivir demasiado monolingual, a mi gusto. Me explico.
Hay muchas veces, muchos momentos, en los que me gustaría teletransportarme a un mundo en el que todos hablaran inglés, o francés, o italiano, o chino, o ruso, o suahelí (a ese no tanto xD). Y sé que es posible físicamente, pero seamos serios. O te planteas irte a vivir fuera, con todo lo que ello conlleva, o a vivir dando vueltas al globo sin parar. Y esto es una gran utopía, a mi modo de ver. Porque estaríamos en las mismas. Donde quiera que estés, podría pasarte exactamente lo mismo pero con otra lengua, y ansiar volver a un lugar en el que hablaran otra lengua que no sea la que llevas hablando por un largo tiempo. E instantáneamente, es prácticamente imposible.
El motivo por el que me empuja este sentimiento es porque, al ser bilingüe, he tenido la oportunidad de vivir hablando en otro idioma en un lugar, a pesar de no ser muy grande, en el que todos hablábamos el mismo idioma; y el hecho de haber podido apreciar las diferencias de hablar uno u otro ha sido muy enriquecedor en el sentido de que he podido reparar en el hecho de que cuando no hablas en otro idioma en un momento dado, es posible que te estés perdiendo las grandes sensaciones que implica poder hacerlo, y lo diferente que se puede llegar a vivir una situación dada, a veces mejor, a veces peor. Pero te lo pierdes.
Con todo, estoy muy orgullosa de mi lengua, el castellano. No con todo esto quiero decir que desprecie mi lengua ni mucho menos. La lógica que entraña toda lengua es digna de admirar, a mi modo de ver; y muchas veces, hilando unas y otras, esta lógica cobra un sentido espectacular.
El artículo del que hablaba lo pueden encontrar al final del post. Se titula "Hablar con afecto", escrito por Nathan Collins, un periodista científico, para la revista Mente y Cerebro. Básicamente, se centra en un estudio llevado a cabo en cierta universidad con alumnos bilingües en el que se dan conversaciones entre ellos en su idioma natal así como el otro que hablan. Los estudios demuestran que estos individuos pueden cambiar de personalidad cuando hablan en ese otro idioma. Cuando leí esto, todas esas impresiones que tenía desde hace años se confirmaron de alguna forma. Y aunque no tanto el hecho de que sea posible cambiar de personalidad me atrajo, según dicho artículo (que ciertos cambios, pues tampoco son perjudiciales), sí el hecho de corroborar esas diferencias con tal afirmación.
En fin. Puede que sea una disconforme, sin más. Pero que siempre he tenido estas sensaciones, pues sí.
¡¡Besos a tod@s!! (me alegra volver por aquí )
"El verdadero significado de las cosas se encuentra al decir las mismas cosas con otras palabras", Charles Chaplin.
http://www.investigacionyciencia.es/03065966000709/Hablar_con_afecto.htm


